capcalera
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En sus inicios el taller era un espacio muy pequeño, un par de días torneando y ya no sabia donde poner el trabajo!!!. En el año 2002 lo amplié y se convirtió en un espació diáfano, de grandes ventanas, lleno de luz y con suficiente espacio para trabajar muy a gusto. ¡Es un placer entrar a trabajar las mañanas de invierno y saber que al cabo de poco rato el sol me acariciará la espalda!. Es un privilegio levantar la vista y mirar por la ventana, mientras suena la música y te dejas llevar por los caminos que el barro te sugiere.
(c) 2009 marta postico | català | castellano | english | deutsch